HISTORIA DE LA
CASETA DE BOMBAS









El Dique de Gamazo es una de las grandes piezas del patrimonio industrial y marítimo de Santander. Construido entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, nació como un dique seco de carena destinado a la reparación y mantenimiento de buques, en un momento en el que el puerto vivía una intensa actividad comercial y naval. Su imponente estructura de piedra, la compuerta de cierre y la caseta de bombas de achique —pieza clave para el vaciado del dique— reflejan el nivel técnico y la ambición industrial de la época, convirtiéndolo en una obra singular de la ingeniería portuaria española.
Tras décadas de servicio y su posterior cierre a finales del siglo XX, el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural, garantizando su conservación y recuperación. En los últimos años, el Dique de Gamazo ha sido rehabilitado como espacio público, integrándose en la vida cultural y social de la ciudad y ofreciendo uno de los paseos más singulares junto a la bahía. La antigua Caseta de Bombas, hoy reconvertida en espacio gastronómico, mantiene viva la memoria de aquel pasado industrial, conectando la historia del lugar con la experiencia contemporánea de Santander.